Cómo gestionar un accidente en el Dakar: conversación con Lídia Guerrero, preparadora física del Repsol Rally Team 

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05 febrero 2026

Venían de firmar su mejor actuación. El ritmo, el trabajo fino de todo un año y esa serenidad que solo dan los kilómetros bien hechos. Y, de repente, el accidente. “El Dakar es esto, si fuera fácil no vendríamos”, escribió en sus redes Lídia Guerrero, preparadora física del Repsol Rally Team y una de las personas encargadas de gestionar y recomponer el equipo en cuestión de horas.

"Aunque sabes que el riesgo está, no te lo esperas. Una vez analizas la situación con toda la información que tienes, buscas el lado positivo, que tanto Isidre [Esteve] como Txema [Villalobos] están bien y que de Dakar lo hay cada año”, explica Lídia en conversación con Repsol Lubricantes. Al final, recuerda, “si todos los participantes que toman la salida del Dakar llegaran hasta el pódium final, esa foto no tendría tanto valor”.

Para Lídia, "el Dakar es épica, es ponerte al límite cada día durante dos semanas, es no poder controlar todo. Es una montaña rusa de emociones”. Por este motivo, en su planteamiento, hay una brújula clara: revisar lo que depende del equipo —la preparación, la logística, la puesta a punto— y aceptar lo que no se puede controlar.

En consecuencia, su rol en carrera y en el día a día del equipo combina preparación física, nutrición práctica, apoyo logístico, contenidos de comunicación y, en definitiva, ayudar en cualquier tarea que necesite el Repsol Rally Team.

Las primeras horas tras el accidente

Cuando se produjo el accidente de Esteve y Villalobos, el equipo ya estaba esperando en el siguiente vivac. “No eramos conscientes de lo que pasaba. Lo teníamos todo montado esperándolos”, recuerda. El coche aparecía detenido en un punto del seguimiento y lo razonable era pensar en una avería. La señal de alerta llegó por una vía poco habitual.

“Vinieron los ingenieros de OverDrive a preguntarnos y entonces ya nos empezamos a preocupar, porque si es alguna cuestión de mecánica ellos son los primeros en enterarse. A los pocos minutos vino una persona de la organización a explicarnos la situación”, continúa. A partir de ahí, se activó el protocolo de emergencia.

Guerrero y parte del equipo se trasladaron a la zona de atención a participantes para seguir la evacuación. La primera llamada de Isidre, desde el teléfono satelital, sirvió para calmar. “Una vez localizados ellos, nos pusimos a trabajar para la recuperación del coche”, cuenta, enfatizando que “fueron horas muy largas, de espera e incerteza”. “A las 3 de la madrugada, ya teníamos a Isidre y Txema descansando en nuestra ‘vivienda’ y a los mecánicos con el coche también en el vivac”, apostilla.

El cuerpo manda: protocolo y paciencia

En terreno sanitario, Guerrero lo tiene claro: primero, la medicina y los cuidados. “Me guío por las indicaciones de los médicos. Son ellos los que marcan las pautas. Inmovilizar, antiinflamatorios, frío… No puedes hacer gran cosa, pero sí facilitarles al máximo el descanso”, comenta, a lo que añade que “el dolor es el gran aliado en estos casos, ya que nos indica si vamos bien o no”.

Por eso, tiene claro cuál es la forma de proceder: “Mientras haya dolor, debemos ir con cuidado: no tenemos prisa y una mala recuperación es lo peor, porque hay que regresar con garantías. Hemos pasado otra revisión médica y vamos bien. Iremos paso a paso para volver a la competición de la mejor forma”.

Mirada a 2026: volver mejor

El mensaje a quienes han apoyado al equipo este año es directo: “Que no dejen de hacerlo, ¡su empuje es importante!”. En lo deportivo, la hoja de ruta pasa por sumar carreras del Mundial para preparar el próximo Dakar y recuperar el tono físico “tan bien como en 2025”.

Lídia compagina sus labores en el Repsol Rally Team con las de directora de la Fundació Isidre Esteve. Allí, tiene como objetivo asegurar las ayudas necesarias para continuar acompañando a sus usuarios —personas con discapacidad física y mujeres víctimas de violencia de género— en la mejora de su condición física y su autonomía. “Seguimos trabajando a tope. Gracias al apoyo de la Generalitat, hemos podido adquirir un exoesqueleto con el que estamos mejorando mucho los entrenamientos. Aún estamos aprendiendo a sacarle el máximo provecho”, cuenta al respecto.

Además, ya están preparando un nuevo Gran Premio Fundació Isidre Esteve, que celebrará su séptima edición. El 3 de julio de 2026, esta fiesta volverá al Circuit de Barcelona‑Catalunya el 3 de julio, donde se celebrará una jornada de concienciación para los más pequeños con deportes adaptados y una carrera de relevos en bici, handbike y tándem, donde se mezclarán personas con y sin discapacidad en equipos mixtos. Y, como colofón, una gran cena en la recta de tribuna con música y humor.