El regreso de Repsol a MotoGP: nuestra historia en la competición de motor
El Mundial de MotoGP está a punto de comenzar, y lo hará con Repsol Lubricants como proveedor exclusivo de lubricantes para las categorías de Moto2 y Moto3. El acuerdo, suscrito con Dorna Sports, abarca desde la temporada 2026 hasta 2030 y refuerza la vocación de la marca por convertir la ingeniería en experiencias reales de rendimiento y confianza.
El regreso de Repsol al Mundial de Motociclismo es la continuación natural de una historia que, desde hace décadas, une laboratorios y circuitos. Cada fin de semana, los pilotos de Moto2 y Moto3 pondrán a prueba los lubricantes desarrollados en el Repsol TechLab, con una formulación que también estará disponible en los productos comerciales[MS1] . De esta forma, se cierra el círculo entre los aprendizajes que van de la pista a la calle, y viceversa.
Aprovechando este acontecimiento, vamos a repasar la historia de Repsol en las competiciones de motor a lo largo de estos años.
Nuestro vínculo con el deporte de motor nace en 1969 con la Escudería Repsol, un proyecto que llevó los colores de la marca al mundo del rally y que no tardó en cosechar éxitos a nivel nacional.
Aquella primera etapa sentó las bases de una forma de trabajar que aún perdura: preparar, probar, aprender y volver a intentarlo, con constancia y exigencia. Ese pulso competitivo, entre taller y tramo, definió una personalidad que pronto miró a un horizonte mayor.
En 1971, Repsol se estrena en el Mundial de Motociclismo junto a Derbi y Ángel Nieto, que conquista el título de 125cc. Un año después, Nieto logra el doblete mundial en 50cc y 125cc, consolidando una relación que marcó una época y acercó la marca a la afición.
Los ochenta añadieron más hitos. Ya en 1988, Jorge Martínez 'Aspar' suma los títulos de 80cc y 125cc, mientras que Sito Pons —con los colores de Campsa— se corona en 250cc. Un año más tarde, Álex Crivillé ganaría el Mundial de 125cc, antesala de su salto a la categoría reina, en la que resultaría campeón de 1999.
La década de los noventa trajo una alianza que se convertiría en icono. En 1995 nace el Repsol Honda Team. Con Mick Doohan, arranca una etapa hegemónica en la máxima categoría, con cuatro títulos consecutivos. Después, en 2002, Valentino Rossi inauguraría la era MotoGP como campeón con el equipo.
No era solo una cuestión de victorias. Semana a semana, los engranajes del Repsol Honda Team demostraban estar perfectamente engrasados para marcar la diferencia.
La historia no se detuvo ahí. En 2010, Marc Márquez entra en el Olimpo con el título de 125cc y, en 2016, se convierte en el pentacampeón más joven de la historia, sumando coronas en varias categorías. Pero la historia de Repsol en la competición de dos ruedas va más allá de MotoGP.
En trial, Toni Bou elevó su propio listón. Desde 2007, el piloto ha encadenado títulos hasta alcanzar su 38º mundial en 2025. Una cifra que habla de dominio, precisión y un trabajo técnico validado año tras año. En esta década, Laia Sanz también se convierte en referente del motociclismo femenino, sumando distintos campeonatos con Repsol Honda-Montesa.
El ADN competitivo de Repsol también se ha escrito sobre cuatro ruedas. En el Mundial de Rally, Carlos Sainz conquista los títulos de 1990 y 1992 con Toyota, con la librea Repsol grabada en la memoria de los aficionados. En esta década, la marca también entra en Fórmula 1 de la mano de Jordan, con Pedro Martínez de la Rosa como piloto probador.
El Dakar añade otra página a la historia de Repsol en el deporte de motor. En 2004, Nani Roma hace historia y, con KTM Repsol, se convierte en el primer español en ganar en esta competición. Después, el piloto continuaría en el Dakar sobre[MS2] cuatro ruedas junto a Repsol Mitsubishi Ralliart. Este equipo fue uno de los más dominantes de esta competición Dakar, obteniendo numerosas victorias junto a pilotos icónicos como Stéphane Peterhansel.
Innovación y sostenibilidad
En los últimos años, el binomio competición-innovación ha sumado un nuevo territorio: la sostenibilidad. En 2022, Repsol suministró combustible 100% renovable al campeonato francés de Fórmula 4, pionero mundial en usar carburante totalmente renovable durante una temporada completa. Dos años después, la colaboración con Honda en MotoGP se alineó con el requisito de que el 40% del combustible fuese de origen no fósil.
Además, el acuerdo tecnológico con Toyota Gazoo Racing llevó al Dakar 2026 un combustible con un 70% de componentes renovables y lubricantes con base renovable. Ambos reducen el uso de materia prima fósil sin comprometer el rendimiento.
Sea como sea, cuidar la memoria también es cuidar el futuro. Por eso, desde 2008, el Repsol Classic Team participa en rallies históricos para preservar vehículos que forman parte de la memoria del motor. Es un homenaje activo al patrimonio de la marca y una manera de seguir contando con rigor la historia que nos trajo hasta aquí.
Toda esta trayectoria se resume una manera de entender la innovación: ensayos en los extremos que aceleran el desarrollo, asegurando rendimiento y fiabilidad. Por eso, ser proveedor exclusivo de lubricantes en Moto2 y Moto3 significa poner a prueba formulaciones bajo estrés real —temperaturas altas, regímenes prolongados, cambios de carga constantes—, reduciendo la fricción donde cada milésima cuenta.
Así, cuando el semáforo se apague en la primera carrera del año, también se acelerará un ciclo de aprendizaje continuo que va desde tu vehículo a la pista, pasando por el laboratorio.
La ambición es clara: que cada vuelta sume conocimiento y que cada aprendizaje llegue, cuanto antes, a la calle y a la pista. Porque competir no es solo ganar, sino también transformar la ingeniería en confianza real, día tras día. Repsol Lubricants, de nuevo, en la línea de salida.