João Ferreira

João Ferreira y Repsol Lubricants: una nueva etapa en el rally raid

João Ferreira habla de su nueva etapa como embajador de Repsol Lubricants, su carrera en el rally raid, el Dakar y la tecnología de competición.

João Ferreira se incorpora como embajador de Repsol Lubricants en Portugal, dando un nuevo paso en una colaboración que comenzó en 2024. El piloto portugués afronta esta nueva etapa con el objetivo de seguir creciendo en el rally raid y acercar al público la tecnología y el trabajo que hay detrás de los lubricantes Repsol.

En esta entrevista hablamos con él sobre su evolución como piloto, su relación con Repsol, la importancia de la tecnología y la lubricación en competición y sus objetivos de futuro, incluido el sueño de luchar por la victoria en el Dakar.

João Ferreira: una carrera en plena evolución

Para empezar, ¿cómo definirías el momento en el que se encuentra tu carrera deportiva?

Creo que me encuentro en una etapa muy buena de mi carrera. He ido creciendo, adquiriendo experiencia y compitiendo cada vez más al más alto nivel. El octavo puesto en el Dakar de 2025 fue un hito importante, y mi incorporación a Toyota Gazoo Racing SA supuso un paso más hacia mis objetivos. Me siento motivado, confiado en el trabajo que estamos realizando y con muchas ganas de seguir evolucionando y luchando por los mejores resultados.

¿Qué ha cambiado en João Ferreira desde que empezó a competir hasta el piloto que vemos hoy?

Lo que más ha cambiado ha sido la mentalidad: empecé en las carreras como un pasatiempo y, hoy en día, es una profesión a la que me dedico al 100 %, con toda la energía que tengo.

¿Qué es lo que más te sigue motivando después de tantos kilómetros y tantas carreras?

Las ganas de ganar más carreras, de ganar el Dakar, el campeonato del mundo y de poder seguir midiendo fuerzas con los pilotos a los que he visto crecer. Por encima de todo, quiero tener el honor de representar a mi país.

¿Qué crees que es lo más importante para seguir creciendo como piloto de rally raid?

Constancia y aprendizaje. El rally-raid exige llegar hasta el final, y para ello se necesita rigor, disciplina y humildad para aprender de cada error. Rodearme de un buen equipo y trabajar codo con codo con los socios adecuados y con Filipe Palmeiro es fundamental.

João Ferreira y Repsol Lubricants: una colaboración que da un paso más

La relación entre João Ferreira y Repsol comenzó en 2024. Ahora, con su incorporación como embajador de Repsol Lubricants en Portugal, ambas partes refuerzan un vínculo basado en la competición, la tecnología y la evolución.

Llevas varios años trabajando junto a Repsol y ahora la relación da un paso más con tu vinculación a Repsol Lubricants. ¿Cómo afrontas esta nueva etapa y qué significa para ti?

Es un orgullo seguir formando parte de la familia Repsol y asumir ahora el papel de embajador de Repsol Lubricants en Portugal. Desde que iniciamos esta colaboración, en 2024, hemos ido construyendo una relación basada en la confianza, en los valores compartidos y en la voluntad de evolucionar. Esta nueva etapa nos permite reforzar ese vínculo y acercar aún más el mundo de la competición a la tecnología que hay detrás de los productos de Repsol Lubricants. Es una oportunidad para compartir mi experiencia como piloto y contribuir a dar a conocer el trabajo que la marca lleva a cabo en este ámbito.

Para mí, el hecho de que Repsol apueste por el talento joven y por Portugal también me llena de orgullo y esperanza. El apoyo que me han brindado a mí, un piloto portugués, en un momento en el que aún estoy forjando mi trayectoria, me ha ayudado a llegar más lejos, y quiero corresponder con resultados y con la forma en que represento a la marca.

¿Qué valoras especialmente de trabajar junto a una compañía que apuesta por la investigación y el desarrollo tecnológico?

Valoro mucho el hecho de que sea una empresa que no se queda estancada. Como hay investigación y desarrollo detrás, siento que el producto evoluciona conmigo. Para un piloto, saber que la tecnología está a la altura de nuestras exigencias nos da una confianza enorme.

¿Qué aporta a un piloto tener detrás una compañía como Repsol en un deporte tan exigente como el rally raid?

Aporta estabilidad, confianza y capacidad de trabajo a largo plazo. En un deporte en el que puede pasar cualquier cosa a cientos de kilómetros de cualquier punto de asistencia, contar con un socio sólido y técnicamente competente me permite concentrarme en lo que me corresponde: pilotar.

Repsol cuenta con más de cinco décadas de historia en el deporte del motor, desde los títulos de Ángel Nieto hasta las victorias de Marc Márquez, pasando por Carlos Sainz. Contar con esa experiencia y esa visión a largo plazo de mi lado es un privilegio y una enorme motivación.

Lubricantes de competición: tecnología llevada al límite

El rally raid somete a los vehículos a condiciones especialmente exigentes. Temperaturas elevadas, polvo, arena, cambios de ritmo, impactos y largas horas de funcionamiento convierten cada prueba en un desafío para el conjunto del vehículo y sus componentes.

Para un piloto, la fiabilidad resulta fundamental. Y es precisamente en este contexto donde los lubricantes desempeñan un papel esencial.

Desde la perspectiva de un piloto, ¿qué importancia tiene contar con tecnologías y productos desarrollados específicamente para la competición?

Tiene una importancia enorme. La competición tiene unas exigencias muy específicas y un producto diseñado para ese contexto desde el primer momento responde mejor cuando el coche está al límite. Marca la diferencia en cuanto a fiabilidad y, al final, en los resultados.

En competición el coche puede pasar horas sometido a temperaturas, polvo, arena y grandes cargas de trabajo. ¿Qué papel juega la lubricación en estas condiciones?

En este caso, la lubricación es absolutamente esencial. En el rally-raid, el motor y todos los componentes del coche se someten a condiciones extremas durante horas, y saber que puedo confiar en lo que hay dentro marca la diferencia. La lubricación protege los componentes cuando todo a su alrededor es agresivo, y eso es lo que nos permite llegar hasta el final.

Cuando estás compitiendo, ¿eres consciente de todo el trabajo técnico que hay detrás para conseguir que el coche llegue al final?

Por supuesto que sí, sin duda. Cuando estoy al volante, estoy concentrado en la carretera, pero sé que detrás de cada etapa hay horas de preparación, de análisis y de trabajo por parte de los mecánicos y los ingenieros. Es todo un equipo el que cruza la meta conmigo, y saber que contamos con todo ese trabajo previo es algo que me llena, a la vez, de mucho orgullo y mucha confianza.

¿Qué exige el rally raid a un vehículo?

El rally raid pone a prueba al vehículo de muchas formas diferentes. No se trata únicamente de mantener un ritmo elevado, sino de hacerlo durante horas y sobre superficies que pueden cambiar constantemente.

¿Qué factores del rally raid crees que ponen más a prueba al coche y a sus componentes?

El calor, el polvo, la arena y los cambios de temperatura son de lo más duro, pero también lo es la duración: son muchas horas seguidas con cargas pesadas. Además, están los golpes del terreno, las dunas y las pistas rápidas y accidentadas. Todo esto exige que tengamos un coche muy bien preparado.

¿Hasta qué punto la competición es un buen entorno para llevar una tecnología al límite y seguir mejorándola?

Es el mejor laboratorio posible. En la competición no hay margen para el error; los componentes se someten a duras pruebas en condiciones muy exigentes. En el rally-raid las condiciones son bastante extremas: hay muchos factores y muchas horas de esfuerzo continuo, lo que hace que la fiabilidad sea esencial.

Por eso, entre otras cosas, considero tan importante la relación entre la competición y la investigación y el desarrollo. La experiencia acumulada en estas condiciones nos permite obtener conocimientos muy valiosos para seguir perfeccionando las soluciones tecnológicas. Al fin y al cabo, dadas las condiciones extremas del rally-raid, lo que funciona allí acaba teniendo una credibilidad enorme.

Es interesante saber que el trabajo desarrollado en un contexto tan exigente también puede contribuir a la evolución de los productos de Repsol Lubricants, utilizados en el día a día de miles de conductores.

Lubricantes de competición: tecnología llevada al límite

El rally raid somete a los vehículos a condiciones especialmente exigentes. Temperaturas elevadas, polvo, arena, cambios de ritmo, impactos y largas horas de funcionamiento convierten cada prueba en un desafío para el conjunto del vehículo y sus componentes.

Para un piloto, la fiabilidad resulta fundamental. Y es precisamente en este contexto donde los lubricantes desempeñan un papel esencial.

Desde la perspectiva de un piloto, ¿qué importancia tiene contar con tecnologías y productos desarrollados específicamente para la competición?

Tiene una importancia enorme. La competición tiene unas exigencias muy específicas y un producto diseñado para ese contexto desde el primer momento responde mejor cuando el coche está al límite. Marca la diferencia en cuanto a fiabilidad y, al final, en los resultados.

En competición el coche puede pasar horas sometido a temperaturas, polvo, arena y grandes cargas de trabajo. ¿Qué papel juega la lubricación en estas condiciones?

En este caso, la lubricación es absolutamente esencial. En el rally-raid, el motor y todos los componentes del coche se someten a condiciones extremas durante horas, y saber que puedo confiar en lo que hay dentro marca la diferencia. La lubricación protege los componentes cuando todo a su alrededor es agresivo, y eso es lo que nos permite llegar hasta el final.

Cuando estás compitiendo, ¿eres consciente de todo el trabajo técnico que hay detrás para conseguir que el coche llegue al final?

Por supuesto que sí, sin duda. Cuando estoy al volante, estoy concentrado en la carretera, pero sé que detrás de cada etapa hay horas de preparación, de análisis y de trabajo por parte de los mecánicos y los ingenieros. Es todo un equipo el que cruza la meta conmigo, y saber que contamos con todo ese trabajo previo es algo que me llena, a la vez, de mucho orgullo y mucha confianza.

¿Qué exige el rally raid a un vehículo?

El rally raid pone a prueba al vehículo de muchas formas diferentes. No se trata únicamente de mantener un ritmo elevado, sino de hacerlo durante horas y sobre superficies que pueden cambiar constantemente.

¿Qué factores del rally raid crees que ponen más a prueba al coche y a sus componentes?

El calor, el polvo, la arena y los cambios de temperatura son de lo más duro, pero también lo es la duración: son muchas horas seguidas con cargas pesadas. Además, están los golpes del terreno, las dunas y las pistas rápidas y accidentadas. Todo esto exige que tengamos un coche muy bien preparado.

¿Hasta qué punto la competición es un buen entorno para llevar una tecnología al límite y seguir mejorándola?

Es el mejor laboratorio posible. En la competición no hay margen para el error; los componentes se someten a duras pruebas en condiciones muy exigentes. En el rally-raid las condiciones son bastante extremas: hay muchos factores y muchas horas de esfuerzo continuo, lo que hace que la fiabilidad sea esencial.

Por eso, entre otras cosas, considero tan importante la relación entre la competición y la investigación y el desarrollo. La experiencia acumulada en estas condiciones nos permite obtener conocimientos muy valiosos para seguir perfeccionando las soluciones tecnológicas. Al fin y al cabo, dadas las condiciones extremas del rally-raid, lo que funciona allí acaba teniendo una credibilidad enorme.

Es interesante saber que el trabajo desarrollado en un contexto tan exigente también puede contribuir a la evolución de los productos de Repsol Lubricants, utilizados en el día a día de miles de conductores.

João Ferreira y la Baja de Portalegre

Además de su actividad internacional, João Ferreira mantiene una relación especial con la Baja de Portalegre, una de las pruebas más importantes del calendario portugués de rally raid y una carrera especialmente significativa para el piloto.

¿Qué tiene de especial para ti competir en la Baja de Portalegre?

Es una carrera muy especial, ya que corro en casa y con el público portugués animándome. Fue allí donde, en 2019, logré mi primera victoria en Portugal, y además soy el ganador más joven de la historia de la Baja Portalegre 500. Tiene una carga emocional que pocas carreras tienen.

¿Qué es lo que más te exige una prueba como Portalegre: el terreno, la navegación, el ritmo o la gestión del coche?

Es una mezcla de todo, pero diría que el ritmo y el manejo del coche tienen mucho peso. El terreno es muy exigente y el ritmo es intenso de principio a fin, por lo que hay que ir a por todas sin castigar demasiado la mecánica. El equilibrio es el gran reto.

¿Hay algún momento de una carrera en el que realmente sientas que estás llevando tanto al coche como a ti mismo al límite?

¡Claro que sí! Sobre todo en las etapas largas, cuando el cansancio se acumula y el terreno no perdona. Es ahí donde se pone a prueba la concentración y donde la confianza en el coche y en el copiloto resulta decisiva. Pero no los cambiaría por nada del mundo, son esos momentos los que más nos hacen crecer.

 

La importancia del equipo en el rally raid

En una disciplina en la que piloto, copiloto, mecánicos e ingenieros trabajan durante horas bajo condiciones extremas, la coordinación es fundamental.

¿Qué parte del rally raid disfruta más un piloto: la velocidad, la estrategia, la navegación o el trabajo con el equipo?

[ES]: Me gusta todo, pero lo que más me gusta es cuando todas las piezas encajan: un coche que funciona bien, una navegación sin fallos y un equipo bien compenetrado. La velocidad es lo que más me entusiasma, pero el resultado es fruto del conjunto.

¿Qué importancia tiene la comunicación con el equipo para conseguir un buen resultado?

Es fundamental. Con Filipe Palmeiro, la comunicación en el coche tiene que ser clara e inmediata. Y luego, con el equipo técnico, los comentarios que les doy sobre el comportamiento del coche ayudan a ponerlo todo a punto. Sin comunicación no hay buenos resultados.

La nueva etapa como embajador de Repsol Lubricants en Portugal abre una oportunidad para conectar todavía más el mundo de la competición con los usuarios y con la tecnología que hay detrás de los productos. ¿Qué te gustaría conseguir junto a Repsol en esta nueva etapa de la colaboración?

Me gustaría seguir consiguiendo buenos resultados, pero también contribuir a acercar Repsol Lubricants al consumidor final. En el fondo, me gustaría que siguiéramos creciendo juntos, tanto dentro como fuera de la competición. Estoy muy orgulloso de ser embajador de la marca, y quiero que Repsol Lubricants sienta que ha tomado la decisión correcta y ha elegido a un buen embajador para demostrar que la tecnología probada en competición también está al servicio de quienes conducen a diario.

En el ámbito deportivo, quiero seguir luchando por grandes resultados en las principales pruebas nacionales e internacionales, conseguir ganar el Dakar y llevar el nombre de mis patrocinadores cada vez más lejos. Al mismo tiempo, como embajador de Repsol Lubricants en Portugal, quiero compartir mi experiencia y ayudar a poner de relieve la importancia de la tecnología, la innovación y la fiabilidad en un deporte tan exigente como el nuestro. Creo que podemos aportar valor mutuo, manteniendo la ambición y las ganas de evolucionar que han caracterizado esta colaboración desde el principio.

Si tuvieras que definir tu relación con Repsol en tres palabras, ¿cuáles serían?

Confianza, exigencia y evolución.

Y mirando al futuro, ¿hasta dónde te gustaría llegar con Repsol?

Quiero seguir evolucionando como piloto, luchar por la victoria en las pruebas más importantes de rally-raid y, por supuesto, aspiro a conseguir los mejores resultados en el Dakar. Me gustaría recorrer ese camino junto a Repsol, continuando una colaboración en la que creo y que tiene un gran potencial de crecimiento. Para mí, es importante que esta relación vaya más allá de los resultados deportivos y que podamos seguir compartiendo conocimientos, experiencia y la pasión por la innovación. El objetivo es evolucionar juntos, afrontar nuevos retos y construir una colaboración cada vez más sólida y duradera.