Testigo de AdBlue encendido: qué significa y qué hacer
El testigo de AdBlue puede avisar de que queda poco líquido en el depósito o señalar una anomalía en el sistema de reducción catalítica selectiva, conocido como sistema SCR. Si aparece durante la conducción, consulta el mensaje del cuadro, revisa el manual y actúa antes de que finalice la autonomía indicada.
El significado exacto del símbolo, su color y la secuencia de advertencias varían según el fabricante y el modelo. En algunos vehículos se trata de un aviso preventivo; en otros puede aparecer junto con una cuenta atrás o con un mensaje de avería. Por eso, no conviene interpretar el testigo únicamente por su aspecto.
El AdBlue no es un aditivo que se mezcle con el gasóleo. Se almacena en un depósito independiente y el sistema SCR lo dosifica en los gases de escape para ayudar a reducir los óxidos de nitrógeno.
El vehículo controla tanto el nivel de AdBlue como el funcionamiento de los componentes encargados de almacenarlo, impulsarlo y dosificarlo. De este modo, el aviso puede corresponder a situaciones diferentes:
Algunos coches distinguen estas situaciones mediante colores, símbolos o mensajes específicos. Otros muestran el mismo icono acompañado de un texto que permite saber si se trata de un nivel bajo o de una avería. La referencia principal debe ser siempre el manual del vehículo.
Cuando baja el nivel, algunos vehículos calculan la distancia que puede recorrerse antes de agotar el AdBlue. Esta estimación no es universal: depende de la capacidad del depósito, el consumo del sistema, el modelo, las condiciones de uso y la programación del fabricante.
La referencia válida es la autonomía mostrada en el cuadro y las indicaciones del manual. Lo más prudente es repostar con suficiente antelación, sin esperar a que el contador llegue a cero.
En determinados modelos, agotar la autonomía puede impedir que el motor vuelva a arrancar después de apagarlo. La secuencia y las condiciones concretas cambian entre vehículos; incluso dentro de una misma marca pueden variar según el año y la motorización.
Que el testigo permanezca fijo o parpadee no permite establecer por sí solo la causa. Debe interpretarse junto con el mensaje que aparece en el cuadro y las instrucciones del fabricante.
Estas señales pueden indicar algo más que un nivel bajo:
Si el cuadro indica una avería, no basta con añadir más producto. El sistema puede disponer de suficiente AdBlue y, aun así, no dosificarlo correctamente debido a un fallo eléctrico, hidráulico o de control.
En algunos vehículos, el aviso no desaparece de forma inmediata. El sistema puede necesitar reconocer el nuevo nivel al conectar el encendido, arrancar o circular durante un breve periodo, siguiendo siempre el procedimiento establecido por el fabricante.
Si el aviso de AdBlue no se apaga, las posibles causas incluyen:
No existe un método universal para resetear el testigo de AdBlue. Desconectar la batería, borrar códigos o utilizar una máquina de diagnosis únicamente para apagar el icono no corrige la causa. Cuando el testigo de AdBlue no desaparece tras seguir el manual, puede ser necesario realizar una diagnosis electrónica en un taller.
El AdBlue es una solución acuosa de urea. Cuando parte del agua se evapora, pueden quedar restos blanquecinos cristalizados. Es frecuente observar pequeñas marcas alrededor de la boca de llenado después de un derrame, pero su presencia externa no confirma una avería interna.
Los depósitos también pueden aparecer cerca del inyector, en conexiones o en puntos donde haya pequeñas fugas. Los periodos largos sin uso y determinadas condiciones de funcionamiento pueden favorecer su formación. En algunos sistemas, la interrupción de ciertos ciclos de funcionamiento también puede contribuir a que queden restos dentro del circuito.
Los trayectos cortos frecuentes pueden dificultar el funcionamiento normal de algunos sistemas anticontaminación, aunque su efecto depende del diseño del vehículo. No debe asumirse que este tipo de conducción es la única causa de una cristalización o de un aviso persistente.
No manipules el inyector, la bomba ni los conductos con productos domésticos. Una limpieza incorrecta puede dañar materiales, introducir contaminantes o alterar el funcionamiento del sistema. Si existen fugas, depósitos abundantes o avisos recurrentes, debe revisarlo un profesional.
El sensor informa a la unidad de control sobre la cantidad disponible. Si ofrece una lectura incorrecta, el coche puede mantener el aviso incluso después de llenar el depósito.
La bomba impulsa el producto hacia el sistema de dosificación. Un fallo puede impedir que llegue la cantidad necesaria al escape, aunque el nivel sea suficiente. Esto puede generar un aviso anticontaminación o una limitación prevista por el fabricante.
Otros componentes pueden causar síntomas parecidos:
Estos elementos trabajan de manera coordinada para controlar la cantidad de producto que llega al escape y comprobar el funcionamiento del sistema.
Por ello, sustituir una pieza sin diagnosis previa puede no resolver el problema. El taller debe leer los códigos de avería, comprobar los valores del sistema y verificar el circuito antes de decidir la reparación.
Si aparece el aviso, sigue una secuencia sencilla y evita improvisar:
No confundas la boca de llenado del AdBlue con la del combustible. El producto debe introducirse exclusivamente en su depósito específico.
Si se introduce AdBlue en el depósito de gasóleo, no arranques el motor y solicita asistencia. Del mismo modo, no añadas gasóleo, aceite, agua u otros líquidos al depósito de AdBlue.
La calidad del producto resulta importante para el funcionamiento del sistema SCR. AdBlue es la denominación registrada para la solución AUS 32 que cumple los requisitos de la serie ISO 22241. También debe almacenarse y manipularse de manera que no se contamine.
Repsol Blue+ es una solución de urea y agua pura destinada a reaccionar con los óxidos de nitrógeno presentes en el escape, formando agua y nitrógeno. Las características y recomendaciones vigentes deben comprobarse en su documentación técnica y de seguridad oficial.
Durante el repostaje:
En caso de un pequeño derrame alrededor de la boca de llenado, consulta las instrucciones del producto y del vehículo. No dejes que los restos se acumulen ni utilices limpiadores que puedan afectar a las superficies.
Un producto contaminado puede alterar la dosificación o perjudicar los componentes del sistema. Tampoco conviene rellenar el depósito con agua ni utilizar soluciones preparadas de forma doméstica.
Solicita una revisión profesional cuando:
Apagar el testigo sin corregir la avería no constituye una reparación. Si vuelve a aparecer, el problema sigue presente o el sistema todavía no ha verificado que funciona correctamente.
Ignorar el aviso puede hacer que el depósito se vacíe o que una anomalía del SCR permanezca sin reparar. Como consecuencia, el sistema puede dejar de reducir los óxidos de nitrógeno de la manera prevista y el vehículo mostrará nuevas advertencias.
Según el modelo, también pueden aparecer:
El motor no suele detenerse repentinamente durante la marcha únicamente porque se agote el AdBlue. Sin embargo, algunos vehículos impiden un nuevo arranque una vez finalizada la autonomía indicada, por lo que no conviene posponer el repostaje.
En conclusión, un testigo de AdBlue encendido puede corresponder a un nivel bajo, una lectura pendiente de actualizar o una avería del sistema SCR. Consulta el mensaje y el manual, reposta correctamente con un producto adecuado y comprueba si el aviso desaparece.
Si el testigo continúa activo, aparece una cuenta atrás, se enciende el aviso del motor o hay pérdidas y fallos de funcionamiento, acude a un taller. Un diagnóstico adecuado permite distinguir entre una simple necesidad de llenado y un problema que requiere reparación.