Toni Bou: “Cuando todo funciona bien, tú puedes centrarte solo en pilotar”

Entrevista a Toni Bou
05 mayo 2026

Toni Bou no deja de ampliar su propia leyenda. El piloto del Repsol Honda HRC acaba de conquistar su 39º título mundial tras firmar una nueva corona en X-Trial y afronta ahora el inicio del TrialGP con la ambición intacta. Después de una temporada para el recuerdo, Bou vuelve a demostrar que, en su caso, ganar es el resultado de la constancia, la adaptación y una exigencia diaria llevada al límite.

En esta entrevista, Bou explica cómo vive este momento de su carrera y la evolución del trial y de la tecnología en competición, además la importancia de esos detalles que muchas veces no se ven, pero marcan la diferencia. Porque en un deporte donde todo se decide por tacto, precisión y control, la confianza en la moto también se construye desde la técnica y la fiabilidad.

Acabas de lograr tu 39º título mundial. Después de tantos años ganando, ¿qué tiene de especial este campeonato para ti? ¿Qué es lo que te sigue empujando a competir?

Estoy muy contento, la verdad. Cada título es diferente y todos tienen algo especial. Este, quizá, aún más por cómo empezó la temporada, con las molestias en el hombro. Hubo momentos en los que era difícil imaginar que podríamos conseguir estos resultados, así que tiene un valor añadido por todo el trabajo que hay detrás.

Al final, lo que me sigue motivando es esa sensación de superación constante, de intentar hacerlo mejor cada día. Y también el equipo, que es fundamental. Cuando tienes detrás al Repsol Honda HRC, que trabaja al máximo nivel, te empuja a no conformarte.

Ahora arranca el TrialGP. ¿Con qué sensaciones llegas al inicio de la temporada outdoor? ¿Qué cambia para ti cuando pasas del X-Trial al TrialGP?

Llego con buenas sensaciones. Hemos hecho una gran temporada indoor, pero el outdoor es diferente y hay que resetear un poco. Cambian muchas cosas: el tipo de zonas, la duración de las carreras, la exigencia física… Todo es distinto. Tenemos que adaptarnos rápido, pero el objetivo es el mismo: ser competitivos desde la primera carrera.

Si tuvieras que definir este momento de tu carrera en una frase, justo antes de empezar el TrialGP, ¿cuál sería?

Diría que es un momento de superación, en el que después de una etapa complicada con el hombro hemos sabido volver a un buen nivel, pero con la misma ambición y ganas de seguir mejorando.

Toni Bou en X-Trial

 

Desde fuera puede parecer que ganar forma parte de la rutina, pero imagino que sostener ese nivel durante tanto tiempo exige reinventarse. ¿En qué has cambiado más como piloto?

Sí, desde fuera puede parecer más fácil de lo que es. Creo que donde más he cambiado es en la gestión de carrera. Antes todo era más impulsivo, ahora intento ser más constante, cometer menos errores y pensar más a largo plazo. También en la preparación, cada año trabajamos más los detalles, tanto físicos como técnicos.

Repsol ha estado contigo desde 2007, cuando ganaste tu primer título mundial. ¿Qué significa construir una relación tan larga con una marca en un deporte tan exigente?

Es algo muy especial y no es fácil de conseguir. Al final, es una relación de confianza mutua. Hemos crecido juntos durante todos estos años y eso se nota en el día a día. Tener el apoyo de una marca como Repsol te da una estabilidad muy importante para poder centrarte en rendir al máximo.

Cuando miras atrás, ¿qué momentos recuerdas como más importantes en esta etapa compartida?

El primer título siempre es muy especial, el de 2007, porque cambia todo. Pero también hay muchos otros: campeonatos muy ajustados, victorias importantes… Me quedo con la constancia y con todo lo que hemos construido juntos.

Has vivido la evolución del trial, de las motos y también de la tecnología alrededor de la competición. ¿Qué cambios te han impresionado más en todos estos años?

Sobre todo, la evolución de las motos y de la electrónica. Ahora todo es mucho más preciso, más fiable. También la preparación física ha cambiado mucho, cada vez es más importante. Y a nivel técnico, los detalles marcan más la diferencia que antes.

En trial, donde todo se decide por tacto, precisión y control, ¿cuál es el papel de un buen lubricante en el comportamiento de la moto? ¿Qué le pides al aceite cuando compites?

Es clave. En trial necesitamos una moto muy fina, muy precisa, y el lubricante tiene un papel muy importante ahí. Le pedimos que sea constante, que mantenga el rendimiento durante toda la carrera y que proteja el motor en condiciones muy exigentes.

Desde tu experiencia, ¿cómo se traduce en la práctica un lubricante bien desarrollado? ¿Lo notas en protección, respuesta, tacto, temperatura, confianza...?

Sí, se nota en todo eso. Sobre todo, en el tacto y en la confianza que te da la moto. Cuando todo funciona bien, tú puedes centrarte solo en pilotar. También en la temperatura y en la durabilidad del motor, que es fundamental en carreras largas.

La competición suele ser el banco de pruebas más exigente. ¿Cómo ves esa conexión entre lo que se aprende en carrera y lo que luego puede llegar a los productos para cualquier motero?

Es una conexión muy directa. Todo lo que probamos en competición se lleva al límite, y eso permite mejorar mucho los productos. Al final, lo que funciona en carrera, que es el escenario más exigente, luego aporta mucha fiabilidad y rendimiento a los productos que puede usar cualquier usuario en su día a día.