Repsol Lubricants y MSi Racing refuerzan su alianza en WRC2 con Alejandro Cachón
La temporada 2026 está marcando una nueva etapa en la relación entre Repsol Lubricants y MSi Racing. Lo que comenzó el pasado año con un patrocinio a Alejandro Cachón, uno de los nombres con mayor proyección del rally español, ha evolucionado ahora hacia una colaboración técnica dentro del Campeonato del Mundo de Rallys.
Cachón, junto a Borja Rozada, compite esta temporada en WRC2 con un Toyota GR Yaris Rally2 dentro de una estructura en la que confluyen Repsol, Toyota y MSi Racing. En este contexto, Repsol Lubricants ha dado un paso más allá de la visibilidad de marca para integrarse también en el rendimiento del proyecto, con dos aceites específicos desarrollados por el Repsol TechLab para cumplir con las exigencias de la competición.
Desde hace poco más de un mes, el equipo utiliza estos lubricantes en carrera. Por un lado, el aceite de motor Toyota MSI 0W-30, concebido para motores de altas prestaciones, con el objetivo de mejorar la eficiencia, reducir el consumo de aceite y reforzar la protección frente al desgaste y las altas temperaturas. Por otro, el aceite de transmisión Toyota MSI 75W-140 LSD, formulado para diferenciales autoblocantes y pensado para asegurar una correcta transmisión de potencia, además de ofrecer resistencia al desgaste y fiabilidad en condiciones extremas.
Los primeros resultados de esta nueva fase ya empiezan a verse en los tramos. En las dos pruebas disputadas desde la incorporación de estos aceites, Cachón y Rozada han firmado una progresión clara. Primero, con un cuarto puesto en el Rally de Croacia y, después, con el segundo escalón del podio en el WRC2 en el Rally de Islas Canarias.
Esta evolución del proyecto también refleja el crecimiento de Cachón, que continúa consolidándose entre los pilotos españoles con mayor futuro en la escena internacional. Su podio en Canarias, el tercero de su trayectoria mundialista, refuerza esa progresión dentro de una categoría especialmente competitiva.
Más allá de lo deportivo, esta colaboración refuerza uno de los grandes valores de Repsol Lubricants: la competición como banco de pruebas real. En un campeonato tan exigente como el WRC2, cada tramo somete al vehículo y a sus componentes a condiciones límite de temperatura, carga y desgaste. Ese contexto permite validar soluciones técnicas y extraer aprendizajes que después pueden trasladarse al desarrollo de productos comerciales.
Con Portugal y Japón como próximas citas, la temporada avanza para un equipo que sigue construyendo desde la constancia, el trabajo técnico y la experiencia en carrera. Del laboratorio al tramo, y del tramo a la mejora de producto, Repsol Lubricants encuentra en esta colaboración con MSi Racing una nueva forma de seguir poniendo a prueba su tecnología allí donde más se exige.